En la entrada anterior, definimos qué es estrategia. Y si hablamos de estrategias en el marco empresarial, tenemos que hablar de Michael Porter, un economista estadounidense de quien puede decirse es el padre de la “estrategia competitiva”.
La estrategia competitiva será el plan de acción –ofensivas o defensivas-, a realizar para expandir la posición de la empresa dentro o fuera de la industria donde se desempeña, con el objetivo de obtener mejores resultados.
Según la Matriz de Estrategias Genéricas diseñada por Michael Porter, existen básicamente sólo dos liderazgos posibles: ser líder en costos o ser líder en diferenciación, a la cual a su vez, podemos sumarle la variable de la focalización, es decir dirigirse a un segmento específico o a todo el mercado.
¿Qué quiere significar Michael Porter con esto? La esencia de esta idea es que podremos liderar en costos si tenemos la capacidad de negociar mejores precios de producción para obtener un mejor precio de venta que nuestra competencia, o en su defecto, deberemos desarrollar diferenciadores para nuestro producto/servicio que permitan obtener una ventaja competitiva.
El autor sostiene que, a pesar de los casi 30 años transcurridos desde el desarrollo de esta matriz y de los innumerables cambios tecnológicos y socio-culturales que sobrevivieron, la vigencia de esta herramienta continua intacta.
Por lo tanto, si no puedes liderar en costos, concéntrate en generar diferenciadores que favorezcan la elección de tu mercado objetivo.
Y recuerda, toda estrategia requiere de tácticas para poder ser implementada.
Éxitos!
Graciela M. Losada, para GER AYUDA
viernes, 13 de mayo de 2011
miércoles, 11 de mayo de 2011
De qué hablamos cuando hablamos de... estrategias
Hoy: Estrategias
Para simplificar y evitar enredarnos en las múltiples definiciones, podemos decir que, técnicamente una estrategia es el conjunto de acciones que se implementarán para alcanzar un objetivo específico de acuerdo a un contexto determinado.
Y cuándo no recuerdes bien cuál es la diferencia entre táctica y estrategia, pensá en estas célebres palabras del querido Mario Benedetti...
Que tengas una buena jornada...
Graciela M. Losada
La palabra estrategia deriva del verbo latín stratego que significa conducir un ejército. Desde este concepto, que se trasladó como “el arte de dirigir operaciones militares”, derivan las distintas acepciones y aplicaciones que se le dan a esta palabra, tan utilizada en lo discursivo y muchas veces, tan olvidada en la práctica.
La estrategia responde a la pregunta: qué debo hacer?
Una vez respondida dicha pregunta surgirá otra: cómo lo hago? Las respuestas a esta pregunta serán las tácticas que utilizaré para implementar mi estrategia.
Tácticas y estrategias son dos conceptos independientes pero necesariamente relacionados. De nada servirá la mejor estrategia si no se desarrollan tácticas acordes, y de nada servirá coleccionar tácticas si no se tiene una estrategia previa dentro del marco de una planificación adecuada.
Sea en el ámbito militar, institucional, comercial o personal, siempre necesitamos tener tácticas y estrategias. Estrategias de marketing, de precios, de motivación, de negociación, de distribución, de comunicación... Una estrategia para cada objetivo y distintas tácticas.
Y cuándo no recuerdes bien cuál es la diferencia entre táctica y estrategia, pensá en estas célebres palabras del querido Mario Benedetti...Que tengas una buena jornada...
Graciela M. Losada
viernes, 29 de abril de 2011
De qué hablamos cuando hablamos de... Creatividad
Hoy: Creatividad.
Mucho se ha escrito sobre la creatividad. Mucho. Todo parecido, todo casi-casi igual.
Entonces, si no podemos ser creativos al hablar de creatividad… ¿qué es la creatividad?
La creatividad es el mar trasladado a nuestras pulsaciones.
Profundo. Poderoso. Intenso. Cambiante. Pasional. Enérgico. Sorpresivo.
Lleno de movimiento. Lleno de desafíos.
La vida nació en el mar. Allí se creó y desde allí la creación se expandió. Somos células de mar.
Son muchas células de mar, muchas gotas de agua las que forman el mar. Pero una gota no es el mar. Tampoco el agua salada es el mar, de la misma manera que una pecera llena de variados peces no es el mar.
Podrán querer imitar el mar, podrán querer hacer grandes piletas de agua salada con motorizadas olas, pero no podrán hacer más mar.
Por eso, ser creativo es ser el mar.
Es latir en tonos de mar.
Un mar que es uno con el viento, uno con el todo pero siempre es UNO. Único, irrepetible, mágico.
Por eso, no te preocupes si tratan de copiarte. Avanza como el mar. Retrocede sólo para impulsarte, como el mar. Sé vos mismo, como el mar. Despliega todo tu potencial, como el mar. Cree en crear para crecer, como el mar.
Atrévete a ser creativo. Atrévete a ser vos mismo. No temas…
Eres el mar.
Que tengas una creativa jornada,
Graciela M. Losada
Material producido por Graciela M. Losada. Su reproducción requiere previa autorización de la autora.
Mucho se ha escrito sobre la creatividad. Mucho. Todo parecido, todo casi-casi igual.
Entonces, si no podemos ser creativos al hablar de creatividad… ¿qué es la creatividad?
La creatividad es el mar trasladado a nuestras pulsaciones.
Un mar con vaivenes que traen nuevas ideas y remueven viejos conceptos.
Profundo. Poderoso. Intenso. Cambiante. Pasional. Enérgico. Sorpresivo.
Lleno de movimiento. Lleno de desafíos.
La vida nació en el mar. Allí se creó y desde allí la creación se expandió. Somos células de mar.
Son muchas células de mar, muchas gotas de agua las que forman el mar. Pero una gota no es el mar. Tampoco el agua salada es el mar, de la misma manera que una pecera llena de variados peces no es el mar.
Podrán querer imitar el mar, podrán querer hacer grandes piletas de agua salada con motorizadas olas, pero no podrán hacer más mar.
Por eso, ser creativo es ser el mar.
Es latir en tonos de mar.
Un mar que es uno con el viento, uno con el todo pero siempre es UNO. Único, irrepetible, mágico.
Por eso, no te preocupes si tratan de copiarte. Avanza como el mar. Retrocede sólo para impulsarte, como el mar. Sé vos mismo, como el mar. Despliega todo tu potencial, como el mar. Cree en crear para crecer, como el mar.
Atrévete a ser creativo. Atrévete a ser vos mismo. No temas…
Eres el mar.
Que tengas una creativa jornada,
Graciela M. Losada
Material producido por Graciela M. Losada. Su reproducción requiere previa autorización de la autora.
lunes, 11 de abril de 2011
La marca en la vidriera
Vidrieras. Grandes y pequeñas. Minimalistas o sobrecargadas, sobrias o divertidas, vintage, vanguardistas, temáticas, estáticas o dinámicas, tradicionales o novedosas… Nuestra marca siempre está en la vidriera. Se trate de la vidriera de un comercio en un importante shopping, en una galería urbana o en un barrio. Pero también, la web es una vidriera, tanto en el site clásico, en los blogs, en los banners, como así también en las redes sociales.
Pero la vidriera no terminal allí. Cada packaging y pieza de comunicación es una vidriera ambulante. También, lo son las innumerables opciones de eventos en las que podemos participar, haciendo viajar nuestra marca.
Todo nos pone y nos expone a la mirada del otro. Hacer que esto sea un hecho afortunado dependende de nosotros.
Sí. Todo es una gran vidriera, una ventana portátil a la que nuestros clientes y prospectos pueden asomarse para espiar qué es lo que ofrecemos y cómo lo ofrecemos. Quiénes somos y cómo somos.
La vidriera exterior de un local es, claramente, mucho más que el acceso de entrada al local, es un espacio que busca captar la atención del público objetivo y sorprenderlo como una forma de “invitarlo” a entrar a nuestro “universo”. Así también funcionan todas nuestras vidrieras. Porque todas estas vidrieras, constituyen parte del mensaje que transmitimos.
Cuidar la armonía, coherencia y consistencia de nuestros mensajes, más allá de los exhibidores utilizados, es fundamental para la buena salud de nuestra marca. De nada servirá el más atractivo escaparate sin un producto y un servicio acorde, una estrategia y un mensaje sólido y la atención adecuada.
Necesitamos llegar a nuestros clientes potenciales y para ello, necesitamos mostrarnos, ponernos en la vidriera al mejor alcance de sus ojos. Captar su atención y capturarla. El objetivo de todo negocio es vender y para vender necesitamos primero, llamar la atención del mercado.
Una vez traspasado el umbral de la vidriera, ya dependerá de cuán entrenados estemos en el arte de la seducción de la venta y de todo nuestro arsenal.
Pero ese, es otro tema...
Graciela M. Losada
para Ger Ayuda
Pero la vidriera no terminal allí. Cada packaging y pieza de comunicación es una vidriera ambulante. También, lo son las innumerables opciones de eventos en las que podemos participar, haciendo viajar nuestra marca.
Todo nos pone y nos expone a la mirada del otro. Hacer que esto sea un hecho afortunado dependende de nosotros.
Sí. Todo es una gran vidriera, una ventana portátil a la que nuestros clientes y prospectos pueden asomarse para espiar qué es lo que ofrecemos y cómo lo ofrecemos. Quiénes somos y cómo somos.
La vidriera exterior de un local es, claramente, mucho más que el acceso de entrada al local, es un espacio que busca captar la atención del público objetivo y sorprenderlo como una forma de “invitarlo” a entrar a nuestro “universo”. Así también funcionan todas nuestras vidrieras. Porque todas estas vidrieras, constituyen parte del mensaje que transmitimos.
Cuidar la armonía, coherencia y consistencia de nuestros mensajes, más allá de los exhibidores utilizados, es fundamental para la buena salud de nuestra marca. De nada servirá el más atractivo escaparate sin un producto y un servicio acorde, una estrategia y un mensaje sólido y la atención adecuada.
Necesitamos llegar a nuestros clientes potenciales y para ello, necesitamos mostrarnos, ponernos en la vidriera al mejor alcance de sus ojos. Captar su atención y capturarla. El objetivo de todo negocio es vender y para vender necesitamos primero, llamar la atención del mercado.
Una vez traspasado el umbral de la vidriera, ya dependerá de cuán entrenados estemos en el arte de la seducción de la venta y de todo nuestro arsenal.
Pero ese, es otro tema...
Graciela M. Losada
para Ger Ayuda
viernes, 8 de abril de 2011
De qué hablamos cuando hablamos de...
Marketing de Contenidos
El Marketing de Contenidos reúne las acciones y estrategias de marketing donde la creación de contenidos es preponderante.
Se utiliza para resaltar la información valiosa para atraer a clientes potenciales, para “educar” a los posibles consumidores cuando se trata de un nuevo producto o una nueva tendencia que se desea impulsar y también para revalorizar la imagen corporativa.
El Marketing de Contenidos involucra la redacción para posicionamiento en buscadores, palabras claves, notas de prensa, artículos patrocinados, artículos, entradas y comentarios en blogs corporativos, participación en redes sociales, y básicamente todo el contenido que la empresa genere y difunda: webs, blogs, redes sociales, foros de difusión, podcasts, videos, salas de videoconferencia. E-learning, ebooks, libros impresos, revistas y diarios on line, etc.
Indiscutiblemente, más allá de las herramientas y de las estrategias, el eje central es el contenido en sí mismo. Y éste es el gran protagonista.
Por lo tanto, será fundamental el qué se dice y el cómo se dice. Si los contenidos no son de calidad ninguna estrategia logrará generar un resultado exitoso a partir de ellos.
Para que el Marketing de Contenidos sea fructífero, deberá tenerse los objetivos muy claros, conocer a nuestro target y comprender qué información esperan o desean y trabajar coordinadamente desde el marketing y desde la comunicación para ser coherentes, consistentes, efectivos y eficaces.
Comunicar y difundir información es vital para cualquier empresa o emprendimiento. Hoy, más que nunca, es imprescindible poner el foco en el contenido del mensaje.
Nos seguimos encontrando...
Graciela M. Losada,
para Ger Ayuda
Para clarificar de qué hablamos cuando hablamos de Marketing de Contenidos podríamos decir que, se entiende por Marketing de Contenidos el proceso de creación y difusión de contenidos relevantes, atractivos y valiosos para captar y capturar la atención a nuestros clientes y prospectos, detectando el público objetivo allí donde éste se encuentre y recurriendo a las herramientas más apropiadas para llegar hasta él.
El Marketing de Contenidos reúne las acciones y estrategias de marketing donde la creación de contenidos es preponderante.Se utiliza para resaltar la información valiosa para atraer a clientes potenciales, para “educar” a los posibles consumidores cuando se trata de un nuevo producto o una nueva tendencia que se desea impulsar y también para revalorizar la imagen corporativa.
El Marketing de Contenidos involucra la redacción para posicionamiento en buscadores, palabras claves, notas de prensa, artículos patrocinados, artículos, entradas y comentarios en blogs corporativos, participación en redes sociales, y básicamente todo el contenido que la empresa genere y difunda: webs, blogs, redes sociales, foros de difusión, podcasts, videos, salas de videoconferencia. E-learning, ebooks, libros impresos, revistas y diarios on line, etc.
Indiscutiblemente, más allá de las herramientas y de las estrategias, el eje central es el contenido en sí mismo. Y éste es el gran protagonista.
Por lo tanto, será fundamental el qué se dice y el cómo se dice. Si los contenidos no son de calidad ninguna estrategia logrará generar un resultado exitoso a partir de ellos.
Para que el Marketing de Contenidos sea fructífero, deberá tenerse los objetivos muy claros, conocer a nuestro target y comprender qué información esperan o desean y trabajar coordinadamente desde el marketing y desde la comunicación para ser coherentes, consistentes, efectivos y eficaces.
Comunicar y difundir información es vital para cualquier empresa o emprendimiento. Hoy, más que nunca, es imprescindible poner el foco en el contenido del mensaje.
Nos seguimos encontrando...
Graciela M. Losada,
para Ger Ayuda
viernes, 1 de abril de 2011
Cuando la motivación se toma vacaciones
Somos entusiastas. Estamos comprometidos con nuestro proyecto -sea independiente o para un tercero-, y acostumbrados a vestirnos de pasión para llevar adelante nuestras actividades, a puro ritmo. Pero de pronto, un día, empezamos a sentir esa odiosa sensación de “no tengo ganas”. Muchas veces, la misma sensación es más desagradable que el esfuerzo por superarla.
Tranquilidad. Lo primero que debemos hacer es aceptar que es natural que esto suceda. El cansancio, el stress, la rutina son factores que atentan contra nuestra motivación. Podemos permitir que la desmotivación venga de visita a tomar el té, pero no podemos dejar que se instale como huésped permanente.
Por eso será importante que ante la aparición de estos “primeros síntomas de aburrimiento y desgano” uno pueda permitirse un pequeño “break”. Hacer pequeñas pausas para reordenar las ideas, las ganas, los tiempos y las actividades. No olvidemos que todo cambio empieza siempre por un pequeño cambio. Hagamos una pausa:
-Pausa para un recreo: De ser posible, tomarse el día libre, una mañana, una tarde o al menos una hora para hacer algo diferente a lo habitual: salir a caminar por un parque, desayunar en algún lugar diferente, hacer una nueva actividad, etc.
-Pausa para pensar. Preguntarse qué es lo que deseamos realmente hacer, qué es lo que más nos gusta hacer, qué haríamos si pudiéramos elegir. Porque lo bueno es recordar que, siempre podemos elegir.
-Pausa para gratificarnos: Todos necesitamos pequeñas gratificaciones, como muestras de reconocimiento a lo hacemos, a lo que somos y a lo que merecemos. Tendemos, equivocadamente, a esperar que ese reconocimiento provenga del exterior. Sin embargo, es necesario comprender, que somos merecedores del éxito y la felicidad y que no dependemos del reconocimiento de nadie. Por lo tanto, somos genuinos acreedores de los premios que queramos darnos. Este será un gran paso!
-Pausa para un cambio: Tomarse unas horas para realizar algún cambio en el lugar de trabajo. Cuando el desgano llama a la puerta, es momento de hacer limpieza y reorganización de los espacios. Mover muebles, cuadros, adornos, hará que toda la energía del lugar y la propia, se pongan también en movimiento.
-Pausa para reasignación de tiempos. Esta es una sana opción. Asignarle más tiempo a aquellas actividades que a uno más lo reconfortan.
-Pausa para abrir el círculo. Buscar conectarse con nuevos grupos de personas que puedan generar una movilización interesante, aportando nuevos ladrillos para construir.
-Pausa creativa: Leer un libro, realizar alguna manualidad, escribir, ir al teatro o jugar a dígalo con mímica… Lo que sea! Todo emprendedor, todo empresario, todo ejecutivo requiere de creatividad y por lo tanto, hacer pausas creativas es fundamental para que gire la rueda de la creación.
La motivación necesita alimentarse y reinventarse día a día. Hacer una pausa para encontrar los caminos adecuados nunca es una pérdida de tiempo, es un gran enriquecimiento del tiempo.
Los convido con una pausa...
Que disfruten la jornada...
Tranquilidad. Lo primero que debemos hacer es aceptar que es natural que esto suceda. El cansancio, el stress, la rutina son factores que atentan contra nuestra motivación. Podemos permitir que la desmotivación venga de visita a tomar el té, pero no podemos dejar que se instale como huésped permanente.
Por eso será importante que ante la aparición de estos “primeros síntomas de aburrimiento y desgano” uno pueda permitirse un pequeño “break”. Hacer pequeñas pausas para reordenar las ideas, las ganas, los tiempos y las actividades. No olvidemos que todo cambio empieza siempre por un pequeño cambio. Hagamos una pausa:
-Pausa para un recreo: De ser posible, tomarse el día libre, una mañana, una tarde o al menos una hora para hacer algo diferente a lo habitual: salir a caminar por un parque, desayunar en algún lugar diferente, hacer una nueva actividad, etc.
-Pausa para pensar. Preguntarse qué es lo que deseamos realmente hacer, qué es lo que más nos gusta hacer, qué haríamos si pudiéramos elegir. Porque lo bueno es recordar que, siempre podemos elegir.
-Pausa para gratificarnos: Todos necesitamos pequeñas gratificaciones, como muestras de reconocimiento a lo hacemos, a lo que somos y a lo que merecemos. Tendemos, equivocadamente, a esperar que ese reconocimiento provenga del exterior. Sin embargo, es necesario comprender, que somos merecedores del éxito y la felicidad y que no dependemos del reconocimiento de nadie. Por lo tanto, somos genuinos acreedores de los premios que queramos darnos. Este será un gran paso!
-Pausa para un cambio: Tomarse unas horas para realizar algún cambio en el lugar de trabajo. Cuando el desgano llama a la puerta, es momento de hacer limpieza y reorganización de los espacios. Mover muebles, cuadros, adornos, hará que toda la energía del lugar y la propia, se pongan también en movimiento.
-Pausa para reasignación de tiempos. Esta es una sana opción. Asignarle más tiempo a aquellas actividades que a uno más lo reconfortan.
-Pausa para abrir el círculo. Buscar conectarse con nuevos grupos de personas que puedan generar una movilización interesante, aportando nuevos ladrillos para construir.
-Pausa creativa: Leer un libro, realizar alguna manualidad, escribir, ir al teatro o jugar a dígalo con mímica… Lo que sea! Todo emprendedor, todo empresario, todo ejecutivo requiere de creatividad y por lo tanto, hacer pausas creativas es fundamental para que gire la rueda de la creación.
La motivación necesita alimentarse y reinventarse día a día. Hacer una pausa para encontrar los caminos adecuados nunca es una pérdida de tiempo, es un gran enriquecimiento del tiempo.
Los convido con una pausa...
Que disfruten la jornada...
lunes, 28 de marzo de 2011
La facultad de elegir
Todos tenemos un poder especial: la facultad de elegir.
Og Mandino
Elegir implica tomar una decisión y las decisiones se construyen sabiendo que en cada elección abandonamos una alternativa en favor de otra. Este proceso de decisión es personal y moviliza nuestros valores, habilidades y temores.
Pero es importante reconocer que, en ese proceso de decisión, elegimos y elegimos el riesgo y la responsabilidad que esa decisión conlleva.
Por eso, elegir es una facultad, una facultad que requiere nuestra capacidad para analizar las consecuencias de la acción y opción de vida que estamos dispuestos a adoptar.
Ya sea en el mundo de los negocios, en un emprendimiento, en una relación personal, en lo social o en nuestra convivencia con el medio ambiente, estamos permanentemente desarrollando elecciones. Nuestras elecciones hablan de nosotros, de quiénes somos y de cómo somos.
Cuidemos entonces nuestras elecciones para que sean coherentes con nosotros mismos y con lo que queremos transmitir sobre nosotros, nuestras acciones y pensamientos, y nuestros proyectos personales y comerciales.
Yo elijo ser quien soy y me hago responsable de ello. ¿Y vos?
Nos seguimos encontrando con más ayuda y motivación emprendedora, que tengas una buena jornada, Graciela
Og Mandino
Elegir implica tomar una decisión y las decisiones se construyen sabiendo que en cada elección abandonamos una alternativa en favor de otra. Este proceso de decisión es personal y moviliza nuestros valores, habilidades y temores.
Pero es importante reconocer que, en ese proceso de decisión, elegimos y elegimos el riesgo y la responsabilidad que esa decisión conlleva.
Por eso, elegir es una facultad, una facultad que requiere nuestra capacidad para analizar las consecuencias de la acción y opción de vida que estamos dispuestos a adoptar.
Ya sea en el mundo de los negocios, en un emprendimiento, en una relación personal, en lo social o en nuestra convivencia con el medio ambiente, estamos permanentemente desarrollando elecciones. Nuestras elecciones hablan de nosotros, de quiénes somos y de cómo somos.
Cuidemos entonces nuestras elecciones para que sean coherentes con nosotros mismos y con lo que queremos transmitir sobre nosotros, nuestras acciones y pensamientos, y nuestros proyectos personales y comerciales.
Yo elijo ser quien soy y me hago responsable de ello. ¿Y vos?
Nos seguimos encontrando con más ayuda y motivación emprendedora, que tengas una buena jornada, Graciela
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